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Todo lo que necesitas saber para convertirte en un profesional

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cómo convertirse en un profesional del poker ¿Cómo puede el estilo de vida de un profesional del poker tener impacto en tu vida? Observa a Kara Scott y Rupert Elder

La mayoría de gente ha experimentado la emoción del poker a través de algún programa de televisión o mientras asistían a un prestigioso torneo o juego con grandes apuestas. Otros pueden haberse introducido en el mundo del poker en alguna fiesta universitaria o quedada para jugar en casa. Independientemente de cuáles hayan sido tus inicios en el poker, es razonable dar por hecho que todo nuevo jugador tiene (o ha tenido) la ambición oculta y secreta de ganar increíbles sumas de dinero jugando al poker.

¿Quién dejaría escapar la oportunidad de pasar de ser un aficionado a un profesional de la noche a la mañana?

Aunque convertirse en un jugador de poker millonario puede sonar como una posibilidad muy remota que ni siquiera algunos de los mejores jugadores son capaces de alcanzar, no significa que sea imposible ganarse la vida dedicándose únicamente al poker. Ya sea aplastando a tus oponentes en partidas por dinero o ganando torneos, en vivo o en línea, es posible convertirse en un jugador de poker profesional y tener ingresos propios gracias a este popular juego de cartas.

Veamos qué es lo que realmente hace falta para convertirse en un profesional y ganarse un buen sueldo gracias a los fieltros.

¿Qué hace falta?

Antes de adentrarnos en las partes más emocionantes de cómo convertirse en un profesional vamos a ser sinceros. Ser un profesional del poker no es todo diversión. Mientras que algunos programas de televisión y fragmentos de vídeos de ciertos jugadores de renombre han glorificado el estilo de vida de los profesionales, la realidad puede llegar a ser muy dura.

A efectos de este eBook, vamos a dar por hecho que tu vida puede dividirse en tres partes claramente diferenciadas:

  1. Relaciones
  2. Salud
  3. Riqueza

No hay otra forma de mirarlo: El poker puede llegar a ser un juego adictivo. Es fácil, cuando consigues llegar a un nivel profesional, dedicarle mucho tiempo al poker, hasta tal punto que otras áreas de tu vida empiezan a sufrir. Cualquier exceso puede afectar a tu bienestar general y el poker no es una excepción. 

  1. Relaciones

El poker puede llegar a ser bastante perjudicial a la hora de llevar una vida social normal y sana. Al pasar tanto tiempo en las mesas, puede ser difícil sacar tiempo para tus amigos y otras actividades.

Por eso, muchos de tus amigos serán otros jugadores de poker. Con ellos podrás debatir sobre manos, hablar de próximo torneos, ver cómo les va en el juego, etc. En general, estaréis conectados en todos los sentidos (tanto en la mesa de juego como fuera de ella) porque a ambos os consume el mismo hobby: ¡el poker! 

Sin embargo, aunque puede que hagas nuevas amistades gracias al juego, también es importante tener en cuenta los efectos que el poker puede tener en las relaciones con tu familia o tu pareja.

Por ejemplo, los fines de semana (momento en el que normalmente las familias se juntan) son el momento ideal para jugar al poker porque es cuando más novatos hay y cuando se celebran los mayores torneos semanales.

Además de que la poca disponibilidad durante los fines de semana puede causar estragos en tus relaciones, el hecho de no tener un horario fijo también puede perjudicar a un jugador profesional (porque no puede simplemente levantarse de la silla e irse cuando quiera). Por ejemplo, si una mesa está repleta de novatos o si estás avanzando mucho en un par de torneos, realmente no puedes (y no deberías) dejar de jugar. Por lo tanto, puede ser especialmente difícil organizar actividades familiares y asegurarte de que lo vas a pasar bien con ellos.

A esto hay que añadirle que puede que viajes mucho o que a menudo pases las noches en el casino si eres de los que van a por todas en la vida. Es evidente que puede llegar a ser especialmente difícil pasar tiempo con las personas más importantes de tu vida, como tu pareja.

Por eso, para poder llevar una vida equilibrada y armónica, es importante establecer unos horarios que estén fuera del juego para poder seguir hablando, visitando e interactuando con tus familiares y amigos que no jueguen al poker. Quizás puedes dedicarles todo un día o un par de noches en las que no vayas a jugar nada al poker y decidas organizar algo con tu familia.

Es bastante fácil quedarse “inmerso” en el mundo del poker, pero también es importante ser capaz de dejarlo y tomarse un descanso ocasionalmente.

  1. Salud

Los jugadores de poker pueden caer fácilmente en un estilo de vida muy sedentario. Se sientan, juegan interminables horas, comen, siguen jugando un poco más y finalmente se van a la cama. Por lo tanto, como el poker es muy parecido a cualquier trabajo de oficina en el que los trabajadores están sentados todo el día, es importante tomarse descansos de manera regular. Ponte de pie. Date una vuelta. Toma un poco el aire.

Más importante aún resulta llevar una dieta adecuada y hacer ejercicio para evitar los tópicos de "salud" relacionados con los jugadores de poker. Alimentarse de comidas pocos sanas y negarse a practicar deporte es fácil para cualquier persona y especialmente para jugadores de poker. Suma todas las horas que pasarás jugando y los continuos viajes de una ciudad a otra para poder jugar a torneos en directo, y el poker se convierte en una profesión perjudicial para tu salud física y mental desde el comienzo.

Sin embargo, tienes que abandonar estos estereotipos y darte cuenta de que puedes (y debes) nutrir tu mente y cuerpo adecuadamente para poder llegar a tu máximo potencial y prosperar en el juego.

Llevar una vida sana como jugador de poker requiere guardar un poco de tiempo para realizar ejercicio diario (correr, caminar, ir al gimnasio, etc.) y comer sano, de tal manera que tu cerebro no se convierta en una “papilla” que haga que siempre esté flojo y que no pueda tomar buenas decisiones en el juego.

  1. Riquezas

Mientras que los jugadores profesionales se ganan la vida con el juego y se mantienen gracias a sus ganancias anuales, los esfuerzos para aumentar tus fondos y gestionar tu dinero en el día a día pueden ser bastante agotadores. Imagínate que tienes un trabajo “normal” pero en el que no sabes si te van a pagar al final del día, de la semana, del mes o incluso del año. Puede convertirse en una situación muy estresante. No suena muy divertido, ¿verdad?

Pues llevas razón: ¡no lo es! Pero así es la vida de un profesional del poker y, si aspiras a convertirte en uno, tendrás que aprender a lidiar con los altibajos que se presenten en el camino. Incluso si tienes unas habilidades increíbles y realizas los mejores movimientos en cada situación, la varianza puede ganarte y hacer que pierdas el dinero que has ganado con el sudor de tu frente.

Cuando la suerte y la varianza forman parte de la ecuación, toda tu seguridad y progreso se van por patas. Por supuesto, puedes reducir la varianza mediante la implementación de ciertas estrategias y estilos de poker en tu forma de jugar (como por ejemplo, la estrategia de small-ball). Puedes usar estrategias ganadoras probadas y demostradas a lo largo del tiempo pero, al final del día, aunque siempre recuperes tu dinero al enviarlo al centro, podrás tener (y tendrás) malas rachas. Estas rachas pueden hacer que te sientas desolado y deprimido, y te obliguen a aceptar la dura realidad de haber malgastado tu dinero, tiempo, energía y ahorros.

Al final, siempre que seas un ganador, no debería ser difícil conseguir ganancias estables y mantenerlas a largo plazo. Sin embargo, a nivel mental puede ser difícil aceptar que has perdido el mismo dinero que podrías haber usado para comer y pagar el alquiler.

Lidiar con ello a nivel mental

Incluso los mejores jugadores de poker del mundo tienen malas rachas. Pero lo que indica si realmente son profesionales o un aficionado con esperanzas es la manera en la que lidian con esas rachas.

“El factor más importante para convertirse en un
jugador de poker profesional es la resistencia mental”.

Por lo tanto, es esencial ser una persona resistente desde el punto de vista mental. Esta es una cualidad que normalmente no se menciona en otros materiales de entrenamiento convencionales.

Puede que los entrenadores y mentores de poker suelan hablar de estrategias ganadoras, de la gestión del dinero o de cómo llevar una vida saludable jugando al poker. Y sí, estos factores en sí son muy importantes para convertirse en un jugador profesional con éxito. (De hecho, dedicaremos los últimos capítulos de este eBook a desarrollarlos más a fondo).

Sin embargo, el factor más importante para determinar si serás o no un jugador de poker con éxito (y también el que marque la diferencia entre un aficionado y un profesional) se reduce a darse cuenta de si se cuentan con las cualidades adecuadas para convertirse en un jugador de poker profesional. Si actualmente no cuentas con ellas, centrarte en desarrollarlas debería ser tu prioridad número uno.

Por supuesto, puede que ya conozcas y apliques excelentes estrategias a tu forma de jugar pero, ¿qué ocurre cuando empiezas a dejar que tus emociones dominen tus tácticas de juego? ¿Cómo reaccionas cuando te encuentras en una mala racha? ¿Qué ocurre cuando empiezas a perder ese capital que tanto te había costado amasar?

¿Mantienes el porte tranquilo, en calma y centrado en estas complicadas situaciones? ¿O cambias tu estrategia a apuestas más grandes e intentas recuperar tus pérdidas mientras tomas peores decisiones y pierdes aún más dinero?

Por lo tanto, independientemente de tu forma de juego, es la actitud mental de los jugadores de poker la que finalmente dictamina su éxito a largo plazo. Entre estas habilidades y rasgos de la personalidad de los jugadores profesionales se pueden incluir:

  • Paciencia
  • Disciplina
  • Control emocional
  • Concentración
  • Conciencia

Por otro lado, algunos de los rasgos de la personalidad que pueden resultar nocivos para una carrera profesional en el poker son:

  • Ser una persona a la que le condicionen los resultados
  • Inestabilidad emocional
  • Irritabilidad
  • Ser distraído
  • Ser un ludópata
  • Jugar por la adrenalina

Si sientes que alguno de estos rasgos te describe a la hora de jugar al poker, inténtalos reducir y eliminar durante los próximos meses. Intenta desarrollar las características positivas que enumerábamos previamente.

En general, aprenderás mientras descubres estrategias ganadoras y consejos para jugar con éxito, pero es importante que sepas que la actitud ganadora es uno de los elementos que más influirán en tu éxito a largo plazo.

No dejes que las emociones marquen el rumbo del juego

“Jugar sin cabeza” es un problema demasiado común entre los jugadores de poker. En resumidas cuentas, se trata de un modo de pensar emocionalmente inestable que puede producirse tras un bad beat o un suckout en una mano de poker. Hace que los jugadores actúen de forma irracional y les incita a tomar decisiones que no son adecuadas para ganar al poker.

Aunque generalmente afecte más a los aficionados, a veces los profesionales también pueden “jugar sin cabeza”, lo cual puede ser especialmente peligroso cuando lo que está en juego es el dinero de sus ingresos anuales. Por lo tanto, tener una base sólida para conseguir un modo de pensar saludable y una actitud ganadora es el requisito previo más importante para un jugador de poker profesional.

Es más, aquellos jugadores que quieran pasar de ser aficionados a ser profesionales deberán asegurarse de tener suficientes habilidades para el juego. Tener una gran muestra de estadísticas sobre las partidas ganadas y un capital lo suficientemente grande puede contribuir a contrarrestar y equilibrar la varianza a la que los jugadores tienen que enfrentarse.

Desarrollaremos en mayor profundidad algunos de estos requisitos previos en el próximo capítulo pero, en primer lugar, hablemos de por qué es posible ganar en el poker.

¿Por qué es posible ganar en el poker?

Probablemente hayas escuchado la frase, “la casa siempre gana”.  Aunque esto también se aplique al poker (debido a las comisiones de los torneos y a la tasa del rake), ¿por qué existe un número de jugadores que, a la larga, pueden ganar jugando al poker más que jugando a otros juegos del casino?

El motivo es que el poker es un juego en el que los jugadores se enfrentan entre sí. En casi todas las demás formas de juego, el jugador se enfrenta al casino (la casa).

En este tipo de juegos, el valor esperado (a partir de ahora, EV, del inglés “expected value”) siempre suele equilibrar ligeramente la balanza a favor del casino. Tomemos la ruleta como ejemplo. La mayoría de personas piensan que si apuestas por el rojo o por el negro tendrás las mismas posibilidades de ganar o de perder. Lo cierto es que tienes, aproximadamente, un 48,6 % de posibilidades de ganar, y el motivo de esta leve diferencia es la pequeña casilla de color verde con el número “0”. Al añadir esta casilla, el casino acaba ganando en un 52 % de las ocasiones, lo cual quiere decir que, a largo plazo, siempre gana más dinero que los jugadores.

Participar en un juego como el poker, en el que los jugadores se enfrentan entre sí, es posible que salga rentable a largo plazo, incluso si añades las comisiones y el rake del casino. Los jugadores toman decisiones y dictan su propio EV en cada mano mientras se enfrentan a otros jugadores que también toman sus propias decisiones. Muy a menudo, los jugadores muestran ciertas tendencias que el resto de jugadores pueden observar y utilizar a su favor.

Sí, en el poker siempre hay cierto factor de suerte. Pero se trata de un juego en el que puedes elegir cómo enfrentarte a otras personas y tomar decisiones +EV en cada mano basadas en la lógica y el pragmatismo. Por lo tanto, el poker es con seguridad uno de los pocos juegos del casino (si no es el único) en el que es posible ganar a largo plazo.

Tipos de jugadores de poker

En esta sección desarrollaremos brevemente los 3 tipos de jugadores de poker que existen.

Aficionado

Un jugador aficionado es aquel que juega al poker principalmente para entretenerse y divertirse. Los aficionados pueden ser ganadores o perdedores a largo plazo, pero todos comparten lo mismo: su principal fuente de ingresos no es el poker.

El nivel de experiencia de los aficionados puede variar, desde jugadores novatos hasta jugadores con bastante experiencia.  La mayoría de jugadores que conforman esta categoría juegan o bien a minúsculas apuestas en línea o a las apuestas más bajas en vivo. Sin embargo, también es posible en algunas ocasiones encontrarse a aficionados en juegos con apuestas más altas. En la sala de poker, los aficionados reciben el nombre de “fish” o “whales” (peces o ballenas), porque generalmente juegan de una forma más ingenua y permiten así que los “sharks” (tiburones) se los coman vivos.

Estos son algunos ejemplos de aficionados famosos:

  • Guy Laliberté (El fundador del Cirque du Soleil, jugador de altas apuestas)
  • Bill Perkins (empresario multimillonario, jugador de altas apuestas)

Semiprofesional

Un jugador semiprofesional es aquel cuya fuente de ingresos principal no es el poker pero que, simultáneamente, obtiene un salario decente gracias a él. Independientemente del tamaño de sus ganancias, los jugadores de esta categoría no dependen únicamente del poker para llegar a fin de mes.

Normalmente los semiprofesionales juegan entre 2 y 6 horas al día, y concentran un gran volumen de horas durante los fines de semana que es cuando descansan de su trabajo “habitual”.

Es difícil encontrar ejemplos reales de gente famosa que juegue al poker de forma semiprofesional, pero esta categoría la conforman normalmente los siguientes tipos de personas, entre otros:

  • Estudiantes universitarios
  • Jugadores de apuestas minúsculas
  • Jugadores de apuestas pequeñas (con horas reducidas)

Profesional

Un jugador de poker profesional es aquel que juega al poker para ganarse la vida, lo que significa que sus ganancias son su única (o principal) fuente de ingresos anuales. Normalmente tienen un capital lo suficientemente amplio como para mantenerse durante aquellos meses en los que no ganan, puesto que la varianza puede ser cruel incluso con los mejores jugadores.

Los profesionales pueden jugar en línea; puede que solo jueguen en el casino o sala de juegos de su ciudad; o pueden viajar por el mundo para jugar en algunos de los torneos más prestigiosos de poker que existen. Independientemente de dónde jueguen, son los mejores jugadores que el poker puede ofrecer y son los que con más seguridad ganan a largo plazo. Disfrutan eligiendo su propia “jornada laboral” y pueden llevar una vida coherente con el estilo de vida típico de los “profesionales del poker”.

Algunos ejemplos de profesionales famosos son:

  • Phil Hellmuth
  • Phil Ivey
  • Chris Moorman
  • Dominik Nitsche
  • Erik Seidel

Conclusión

Para concluir, este capítulo nos ha enseñado que el poker es un juego al que es posible ganar. Los principales aspectos de convertirse en un profesional (y ser capaz de vivir de ello) se centran en tu resistencia mental y en tu control emocional, tanto dentro como fuera de las mesas de poker.

Sin embargo, hay otros requisitos previos y consideraciones a la hora de jugar que hay que tener en cuenta para poder hacer del poker una profesión rentable y de éxito. En el próximo capítulo analizaremos a fondo todo lo que necesitas saber para convertirte en un profesional.

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