¿Podemos clasificar al poker como un deporte?

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Como jugador profesional de poker, tengo que lidiar con este problema laboral de vez en cuando. No me refiero únicamente a que mi cara es demasiado delgada como para sujetar los lentes de sol en su lugar durante una mesa final, sino al hecho de que, con frecuencia, mi vida se paraliza cada vez que tengo que completar un formulario de seguro o una solicitud de pasaporte en línea. Gran parte del proceso va a las mil maravillas. Nombre. Dirección. Nacionalidad. Toda esta información no supone ningún tipo de problema. Sin embargo, cuando llego a la sección “ocupación”, comienza a complicarse el asunto.

Este es el tema, el título de “jugador profesional de poker” parece que no figura, prácticamente, en casi ninguna lista de ocupaciones de la historia y esto pone a muchas personas, como a mí, en una posición bastante delicada. Se siente bien tener la opción de ser lo que uno quiere ser. De eso no hay dudas. Pero al mismo tiempo, me resulta realmente difícil seleccionar una ocupación que sea, por un lado, lo suficientemente precisa como para validar mi solicitud y, por el otro, lo suficientemente respetable como para que no me consideren un lunático depravado y peligroso, y me saquen de la fila de migraciones para registrarme sin ropa. 

Entonces ¿qué opción seleccioné? ¿Por qué el hombre con el gran sello verde de Aprobado aceptó mi solicitud de pasaporte en su momento? Bueno, primero me voy a presentar como corresponde: Mi nombre es Dan y soy oficialmente un “atleta profesional”. ¿Exagerado? Comparemos el poker con el deporte y averigüemos por qué digo esto.

El poker frente al deporte

Una buena forma de ganar cualquier argumento es bombardear a la otra persona con hechos y datos hasta que acepte tu argumento, o se aburra y se duerma. Empecemos por ver la clasificación oficial del poker. 

Lo creas o no, desde 2010, el poker se considera, de hecho, un deporte, un deporte mental para ser más precisos, cuando la Asociación Internacional de Deportes Mentales (IMSA) —las personas que se ocupan de cosas como esas— lo aceptó como tal. Además de esta etiqueta técnica, ¿qué otras características en común tiene el poker con otros “deportes” más convencionales?

Veamos primero la definición de deporte que propone el diccionario. Así lo define el diccionario de Google:

Deporte: nombre masculino, Actividad o ejercicio físico, sujeto a determinadas normas, en que se hace prueba, con o sin competición, de habilidad, destreza o fuerza física.

Mientras te esfuerzas para pensar alguna otra lesión que no sea la fastidiosamente adictiva distrofia simpático refleja que desarrollan los jugadores por arrastrar las fichas de poker al centro de la mesa, es fácil argumentar que uno tiene que estar en un estado algo diabólico para que la característica de “fuerza física” de la definición tenga lugar. Nadie puede negar que los torneos pueden ser largos y que ocasionan un desgaste mental de consideración, pero, a menos que haya una apuesta paralela para caminar en estocadas (Antonio de GG), jugar al poker no es un deporte tan extenuante como el fútbol o el básquet, desde el punto de vista físico.

Si tenemos esto en cuenta, ¿significa que no soy un atleta? Esa es una pregunta difícil de responder, especialmente si consideramos que la competencia de dardos o el golf reciben la denominación de “deporte”. 

Más allá de cualquier clasificación, es claro que los jugadores de poker se benefician de estar un estado físico óptimo. Sino, echa un vistazo a los jugadores profesionales como Mike McDonald, Dan Colman y a la misma Sofia Lovgren de 888poker: resulta evidente que todos ellos trabajan duro para comer sano y mantenerse en forma. La misma Sofia hace mucho hincapié en la ventaja que tiene a partir del alto nivel de resistencia y concentración que obtiene del ejercicio físico.

Incluso, John F. Kennedy, el expresidente de Estados Unidos, hizo referencia a la relación que existe entre la resistencia física y mental: “La actividad física es (...) la base de una actividad intelectual dinámica y creativa”.

Es posible que el poker no satisfaga la característica de “fuerza física” del mismo modo que lo hacen otros deportes convencionales, pero, debido a la estrecha relación que existe entre esfuerzo físico y mental, considero que, con frecuencia, se encuentra en la misma categoría (al menos, si descartamos esta consideración). La resistencia de un atleta es fundamental para que se desempeñe a niveles óptimos de manera uniforme y, en ninguna otra parte, esto resulta más evidente que entre la élite del poker, donde el cansancio puede significar fácilmente millones de dólares.

De todos modos, incluso si ignoramos la parte cuestionable de “fuerza física” que estuvimos hablando, seguiría considerando que la definición de deporte de Google representa una descripción justa del poker moderno.

Estos son los motivos:

Cultura de afición, diversión y fanatismo  

Al igual que cualquier otro deporte convencional, el poker tiene una cultura de afición sumamente vibrante. En lugar de camisetas de fútbol, partidos televisados y bufandas, el poker cuenta con patrocinadores para los jugadores profesionales, parches para sitios web, sudaderas con capucha y, al mismo tiempo, los aficionados al poker pueden mantenerse actualizados mediante una amplia y abundante cobertura televisa, por transmisiones en vivo y desde cualquiera de los miles de sitios web y revistas (como esta) dedicados exclusivamente a este juego.

Además, también existe el mismo nivel de interacción, por ejemplo, cuando las casas de apuestas recogen apuestas para eventos como la serie mundial WSOP o el torneo Irish Open, del mismo modo que si fuera la final de tenis de Wimbledon o el PGA Masters.

Factor entretenimiento

La llegada del canal de poker a la plataforma Twitch ha llevado el entretenimiento a otro nivel, ya que les permite a aquellos más conservadores apoyar a sus jugadores favoritos o molestar a un oponente, con la misma pasión que lo harían en un estadio de fútbol cuando un árbitro arruina un jugada.

¿Ofrece el poker moderno la misma capacidad de entretenimiento y agitación social que cualquier otro deporte?

Seguro que sí, ¡aunque algún peculiar corredor desnudo podría animar aún más las cosas!

Factor habilidad

A pesar de que muchos jugadores de poker sin habilidades especiales se esfuerzan por comprender la relación que existe entre suerte y habilidad en el poker, hay, de hecho, grandes similitudes entre las funciones que estos factores desempeñan en muchos otros deportes. Como lo prueba la clasificación de la IMSA, el poker es un juego de habilidad, lo cual significa que recibimos una paliza siempre que nos enfrentamos a un adversario superior.

Por supuesto, es posible que, a corto plazo, no ganemos manos individuales (e incluso torneos) aquí y allá, pero, en un última instancia, mientras más nos superan, más probabilidades hay de que nos aplasten y, gentilmente, nos escupan la cara. (¿Cómo? No hay necesidad de comportarse como un animal por esto, ¿verdad?)

Lo mismo ocurre en cualquier otro deporte del mundo. Pensemos en esto. Federer no gana cada punto que juega, como yo no gano cada mano que juego con Emily Ratajkowski (probablemente, porque estoy demasiado distraído). Los equipos débiles pueden anotar goles, un touchdown, un try, 4 puntos, 6 puntos, piedras, puntos (y cualquier otra puntación que pueda pensar), pero en el transcurso de todo un juego, es más probable que el mejor equipo o jugador gane.

Al igual que en cualquier otro deporte, si vamos más allá y si consideramos un período más prolongado, si apreciamos los eventos durante el transcurso de toda una temporada o de todo un torneo, por ejemplo, podremos tener más seguridad para decir que los resultados van a favorecer a quien tenga más habilidad. Y es así como debe ser. Un campeón debe ser el más fuerte, el más especializado, el mejor y, aunque no tengo ninguna certeza, estaría sorprendido si esto no fuera el motivo por el cual la cantidad de tandas necesarias para ganar un juego de billar inglés aumenta a medida que progresa el torneo. Después de todo, nadie puede tener suerte todo el tiempo, ¿verdad? Bueno, a menos que seas un aficionado del Leicester esta temporada, por supuesto. 

Si ponemos una cuerda entre dos bolas de plastilina y las aplastamos, con certeza ocurrirán dos cosas:

  1. Es más probable que la bola más grande aplaste a la bola más pequeña.
  1. Y de seguro, terminarás con una gran bola de plastilina marrón. Odio cuando pasa eso... ¿Cómo es posible que, sin importar el color que mezclemos, siempre se vuelve marrón?

Gana el argumento del deporte, ¿ o no?

De cualquier modo, debido a que existen unas similitudes muy claras entre el poker y el deporte, diría que es posible construir un argumento sólido para clasificar al poker como un deporte. Más importante que la etiqueta oficial de “deporte mental”, es el hecho de que el poker funciona de la misma manera que cualquier otro deporte.

SI el poker no es un deporte, sería un juego; claro que no puedo pensar en algún otro juego que tenga el mimo nivel de apoyo de la industria, de interés y de valores como el poker. No hay dudas de que hay otros juegos que implican más actividad o que son tan competitivos como el poker, pero considero que el hecho de que haya trofeos, títulos, reconocimientos, premios monetarios, aficionados y, especialmente, profesionales, es contundente para apoyar la moción de que el poker es, en realidad, un deporte.

Ahora, teniendo esto en cuenta, ¿qué obtengo de todo esto y qué pasó con la precisión para la solicitud del pasaporte? Bueno, esta es la definición de atleta que propone el diccionario de Google para ayudarnos a aclarar las cosas:

Atleta: nombre masculino, Persona que practica el atletismo o, en general, algún deporte.

Supongo que la clasificación del poker como un deporte depende del enfoque que cada uno le dé al juego (o al deporte) en sí. ¿Consideras al poker como un juego o como un deporte? ¿Juegas para apostar o por placer? ¿Juegas para “practicar” y ser tan profesional como sea posible? 

Si tu respuesta es “para ser tan profesional como sea posible”, creo que puedes considerarte un atleta. De todos modos, si este no es el caso, ¿a quién le importa? Gran parte de la magia de poker está relacionada con su flexibilidad, por lo que cualquier enfoque es totalmente correcto. 

Disfrútalo, así de simple. 

La buena noticia es que la sección de ocupación de mi solicitud de pasaporte pasó la prueba. Felicitaciones, papá. Se confirmó. A lo mejor no nací para jugar en el Man United o en el Arsenal, tampoco he ganado ningún oro, ni siquiera un bronce, en las olimpíadas (todavía), pero lo logré: tu hijo es un atleta. Por fin podrás dejarlos a todos con la boca cerrada la próxima vez que te inviten los Thompson solo para regodearse con los saltos hípicos de la “estrellita” de su hija.

No tendrás que preocuparte.

¡No hace falta que me agradezcas!

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