Sofía Lövgren: de la nada a los castillos de fichas

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Hay personas que nacen estrellados y otros con una estrella, y este parece ser el caso de la jugadora sueca, que de conocer al poker por a su padre y la TV, pasó a ser embajadora de nuestra sala, gracias al constante estudio y a un manejo muy estricto de su bankroll.

Con tan sólo 20 años, Sofía firmó su primer contrato con una sala de poker online, y a través del tiempo, siempre luchando contra los típicos clichés que existen dentro de este mundo, ella se fue abriendo camino a lo grande: “Empecé a ver poker en la tele con mi padre. Parecía divertido y empecé a montar partidas con mis hermanos y mis amigos. Un día después de la escuela, mi hermano me enseño el poker online, y gané uno de los primeros freerolls que jugué. Tenía 16 años y mis padres no me dejaban jugar con mi dinero, así que empecé con los torneos gratuitos. Me enamoré de la emoción y de la adrenalina de llegar lejos en un torneo.”

“Construí mi banca paso a paso, desde los microlímites, y fui escalando niveles.”, comentó en base a sus inicios. “Nunca he jugado high stakes. Jugar niveles por debajo de mi banca, combinado con un buen control del tilt, me permite asimilar las sesiones perdedoras de manera muy sencilla. He jugado un gran volumen de cash, millones de manos, que es algo que también reduce la varianza,” revelando, quizás, uno de los secretos de la base de su éxito.

Tiempo más tarde, mientras se desarrollaba en un instituto, de tener nada en su bankroll, pasó a juntar us$ 4.000, que, por un tema de varianza, se quedaron en el camino: “Recuerdo que estaba bastante frustrada, como puedes imaginar. Después de cumplir 18, transferí mis últimos 50 dólares y empecé de nuevo. Invertí un montón de horas en los niveles bajos, una buena práctica de gestión de banca y paciencia. Luego de un año de jugar en esos niveles e ir subiendo poco a poco hasta NL200, convertí los 50$ en 60.000$.” 

Claro, para ese momento, la sueca llamó la atención de todos por su tenacidad a la hora de estar sentada en la mesas, y le ofrecieron ser la primera mujer en formar parte de su equipo de profesionales de una sala online.

Así las cosas, Sofía comenzó a viajar a los distintos torneos, aunque aclara que lo suyo es el cash: “Siempre he pensado que es más inteligente vivir del cash, porque la varianza es menor que en los torneos. A mí me gusta jugar deepstack, tener que pensar y jugar botes grandes”. 

Avanzando en su historia, la blonda siguió deslumbrando a todos, mientras continuaba su ascenso en este mundillo, y pasó a formar parte de nuestra sala como Embajadora, donde luego de un período, encuentra un equilibrio entre su vida personal y la vida en los paños: “Debo confesar que era una obsesa del poker, y me pasaba los fines de semana pegada a la pantalla y apretando botones. Me doy cuenta de que podía haber pasado más tiempo con mis amigos, pero no me arrepiento, así desarrollé más rápido mis habilidades y encontré una carrera y un estilo de vida que adoro. Ahora tengo un equilibrio mucho mayor, con estilo de vida más saludable, y paso más tiempo con mis amigos y mi familia. Me gusta el aspecto del poker en vivo que combina jugar y conocer a gente nueva.

Por último, la jugadora de origen sueco, planea un futuro lleno de poker jugando con nuestro parche: “Ahora estoy de vuelta en Suecia, jugando en 888Poker, pero tengo planes de jugar mucho cash y prometo subir nuevos y más creativos castillo de fichas.”
Para quienes no conozcan esos castillos de fichas, muy grandes por cierto, a los que Sofía hace referencia, les sugerimos que la sigan en su cuenta de Twitter (@Sofia_Lovgren), porque realmente no tiene desperdicio.

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